viernes, 5 de octubre de 2007

Gemelos







Y si, yo lo parí, dijo Casildo. No estaban muy lejos del poblado donde se arreglaban los conchabos por temporada; podían no haberle preguntado nada. Entre esa tierra roja del camino, a veces abrir la boca era lanzar serpentinas teñidas del paisaje y alguna quedaba raspando adentro.

Pero dos comadres con el peón que echaran los Ledesma, se intrigaron. Le dispararon la burla primero aunque querían saber la razón de lo dicho. En las pelotas no se gesta un crío don, y usté no tiene pinta de mariquita pa andar soñando maternidades.

Casildo, con arrugas y achaques, llevaba su cara tan ufana como su gesto cargando al niño. Sonrió como quién se toma tiempo, ante los curiosos; sonrió como todo padre lleno de orgullo, sonrió cuando dijo pausado. Metí la mano, lo acomodé y en un pujo de resto de la pobre diabla; lo traje al aire, corté la tripa, lo envolví en el poncho .Le di la bendición a la madre cuando ya no estaba en este mundo, donde sola su cuerpo tenia por familia.

Les dije, lo parí. Anduve de montañas a papeles de abogados, de jueces a señoras agrias de patronatos de menores; hasta que con mi mujer entendimos y peleamos desde lo natural que es lo más sano. En lo que llaman lo legal, entraba el asco, la discriminación a nuestra humildad y la pobreza. Ni que hablar que nadie se paraba a pensar en el niño. Nosotros somos safreros, viajamos a pié como ustedes de predio en predio, sin domicilio conocido nos registraban en tanta planilla que ni para remate sirvieron.

¿Y consiguió la tenencia? Preguntaron los curiosos de antes, ahora turbados por el amor incondicional sin valores de mercado; esos que ponen precio a la caña de azúcar y determinan el magro pago a destajo que siempre reciben.

Casildo se paró, esperó que se acercara su mujer, Juana venía retrasada con un bebé de pocos días en los brazos. Sólo cuando pasó su brazo por los hombros de ella contestó. Sí, somos grandes ya pero no teníamos hijos, por esto de andar errantes; y en esta corta vida que se alarga en sucias trastadas de política y donde nuestros brazos se repiten en los siglos para ser los trastos acopiadores de los altos ingresos que esas gentes se gobiernan y se pagan. Entonces nos dijimos y si alargamos nuestra historia de pasados en este presente rudo repetido de cansancio y dejamos al futuro dos crías con la fuerza que podamos enseñarles; y quizás de los fracasos de ser ambulantes de los días de cosecha a cosecha, de sí patrón a sí patrón; dejamos dos hombres que se animen a decir No cuando sea necesario y crezcan motivadores de juntarse grupo para reclamo y proclama.

Una noche oscura hicimos el amor, sabiendo que esa era la señal, la pachamama hacía que veía nuestros genitales casi cansados del todo. Nació el Ernesto, prendido ahora al pecho de su madre; parió sola en el monte con mi ayuda. Cuando fuimos a anotarlos eran gemelos, los que habían nacido, dos cumpas de la cosecha pasada fueron los testigos del parto. Firmaron como lo legal manda.

Si, tenemos los papeles, Ernesto y Fidel, este que cargo de ojitos vivaces y mi sonrisa es un poquito más grande por rarezas de la naturaleza nomás... Así que la patrona y yo parimos juntos y a la par dos hijos.

Y los presentó a todo el grupo que como enfrentado a la utopía de lo posible para sus propias proles, siguió caminando con la sonrisa contagiada de Casildo (esa que dice más que un pensamiento y sirve para tomarse tiempo para contestar lo justo). Iban detrás de la familia recién conocida, cómo si fueran siguiendo cimientos en cierne; referentes nuevos de una lucha social que sabían, deberían emprender en tiempo.


14 comentarios:

Tania dijo...

Olá Mabel...

Antes de nada, quiero darte las gracias por tu visita y palabras. Me alegra mucho tu presencia.

Y entonces decir de este texto... Yo conozco muy de cerca el mundo de los campesinos, de la gente que dona el sudor de su rostro, sol a sol... tanto valor no reconocido, el pan tan mal repartido... (pero creo que la esperanza es algo que vive, siempre y pese a todo). Tu texto tiene fuerza y un contenido humano que me ha conmovido...

Um abraço e bom fim de semana.

mabel casas dijo...

tania
por nada...me gusta lo que nos ofrendas de temas en el blog y lo disfruto

respecto a tu comentario del cuento,me encanta lo que decís de los campesinos,coincido totalmente,he tenido mucho contacto por temporadas también(mis padres lo fueron)y hay algo de pureza que quienes estamos en zoonas urbanas no podemos sostener
desde lo que escribo el impulso siempre sale por lo humano..en la búsqueda de una utopía irrenunciable por la gran tierra y todo lo que vive en ella de genuino
besos amiga vecina de frontera y gracias ,sigamos este ida y vuelta
si?
voy a agregar tu link aquí

El Toro de Barro dijo...

Parece que en esta hermosa y ya fría mañana de octubre todo se ha querido conjurar para mostrarme ese otro lado que, a fuerza de no querer mirar, hemos aprendido a alejar de nuestro lado y a enterrar como un zapato viejo en una vieja caja de zapatos. Solo que, en tu caso, la literatura ha venido a socorrerme, hinchado sin aristas la verdad de la pobreza que no admite apaltivos más grandes que ella misma...
Y me queso así, con los ojos húmedos por la capacidad que tuve para mirar el mundo y conmoverme con él...

Sureando dijo...

He regresado de visita a tus blogs y me he detenido en éste.
Relatos maravillosos, fuertes...
Un abrazo

todas las cosas que vienen me recuerdan a ti dijo...

Maria quería agradecerte por tu visita, para mi fue muy grato leer tu comentario.
No conozco la vida de campo, pero en tu relato la vivencia es tan fuerte, que resulta imposible abstraerse.
Un abrazo.

©Claudia Isabel dijo...

Una historia fuerte, llena de dulzura. Me encantó leerla.
Besos.

Tania dijo...

Hola de nuevo...

Gracias por el link, me da mucho gusto, estarás allá también :)
Y quería dejarte algo para que mires cuando tengas un ratito, porque tiene que ver con esta charla que tuvimos aquí.

Mais abraços, Mabel.

http://cantodeespumas.blogspot.com/2007/04/do-sonho-verde-do-campo.html

JuanBM dijo...

Y a fuerza de su desventura parecen personajes míticos donde las fuerzas de la vida tocan su instrumento de muchos matices cuyo son está hecho de esperanza.

Un saludo, Mabel y gracias por los comentarios

mabel casas dijo...

toro de barro

hay mañana que simulan ser iguales...pero ya vez...algo aparece aletea y ahí estamos con la conmovida en la boca y el ezcozor en el estómago sacando salerías a los ojos y si en medio de todo pudiste reconocer valores y lo mal repartido...solo puedo decirte
de este sur al sur,que estoy hecha !!y me conmuevo igual
porque siento que mi tenue tintineo
se oye en mañanas frías y soleadas del otro lado de mi tierra

gracias profundas
cariños

mabel casas dijo...

sureando
gracias por el regreso y tu lectura,de tanto en vez también ando por lo tuyo
besos

mabel casas dijo...

todas las cosas que viene...

bueno María la del tango,la de Belén o la Magadalena...todo un nombre!! pero jajaj soy mabel la de las casas nomás...

gracias por el paso y decir...siempre hay tiempo para acercarse a la magia que tiene el campo y a descubrir la pureza de su gente de trabajo
cariños

mabel casas dijo...

clau isa

gracias por andar seguido por acá
y encntrar la dulzura en lo fuerte,por que así se vive a veces y es más sano ,no?
abrazo

mabel casas dijo...

tania
ida y vuelta de gracis or linkearme también
anduve leyendo lo que me dejaste,es otra hermosa narración de estas vidas que muchos no conocen y muestra para salir de anonimato...debo aún comentarlo...ya será..amiga ya será..mi tiempo prometo
abrazos de sembrados a campo abierto
mabel

mabel casas dijo...

juanbm

de acuerdo...creo que muchos tienen su propia mística de vida,su cultura ancestral empapándole las miradas y los sentimientos...una identidad segura aún en carencias

gracias
cariños