domingo, 16 de diciembre de 2007

“Halló cartas en una alcantarilla”…






Había sido ciudad de mitos. No podía recordar nada más que los días después donde ya no era.

María ,escritora y Pablo, periodista, eran extranjeros; fueron allí en busca de datos distintos cada uno. Pero así como circunstancialmente cruzaron sus pasos al llegar. Así causalmente siguieron juntos, en el desaliño abandonado, que sólo les silenciaba secretos sin moverse ya nada.

Resultaba riesgoso, para mantener la calma, aventurarse a descifrar la utopía sedienta de llenos que parecía gritar el vacío. Percibían que un efecto “limpieza profundo” de rastros se había efectuado, donde nada tenía que perdurar para ser testigo y menos testimonio.

Irse era inminente, las cuevas del pensamiento se estaban cargando demasiado. Un giro, una zapatilla que se frena y la revelación que los detiene, baja la vista. Casi normal, aunque algo corrida, una alcantarilla denunciaba que lo urbano estuvo ahí; junto con esa bolsa pequeña, impermeable, bien atada, sobresaliendo incierta en el extremo deslizado.

La necesidad del indicio movió las manos, levantarla abrirla vaciarla fue arrebatante; casi sudando, casi como espías detrás de una cortina íntima. Un manojo de cartas cayó ante sus ojos. Exacto instante en que comenzó a lloviznar, mientras leían nombres tras nombres, remitentes, sucesos, amores, noticias del lugar que había sido. Sin darse cuenta empezaron un alejarse del sitio que tomó vida. Regresó el ruido, palabras risas notas.

Cuando subieron al auto estaban convencidos, ciudad hubo, era ella la que lloraba, no lluvia. Ya no había vacío. Y al fin había recordado la geografía de quién fue y desde los destinos de esas cartas volverían, había logrado denunciar su destrucción.

8 comentarios:

Altamira( un Juan de los Palotes) dijo...

Mágico Maby, mágico, como el recurso de la memoria delatora entrega al consiente aquello que damos inhumado y en cenizas, asi las cartas, testimonio y testigo saben traernos al ahora aquello que el fuego no fué capaz de consumir. Maby,este cuento tiene aristas denunciantes que extremecen, cartas,letras,simbolos,codigos,
genes, testigos de lo que se pretende destruir grita desde la semilla del arbol y proyecta sombra a sus depredadores.
Exelente texto!
besos Maby
Horacio

Romy dijo...

me encantó!...realmente eres una excelente narradora...sabes atrapar al lector y llevarlo ansioso al final del texto...

©Claudia Isabel dijo...

Cuando las personas desaparecen y las historias quedan con la pluma de aliada...
Muy buen texto, breve e intenso que nos llena de historia...
Besos.

mabel casas dijo...

altamira juande
maravilla de interpretación!
va más allá
encontraste más

que son los actos de la vida ? sino grandes metáforas?la cosa es saberlas leer y comprender...que nada es nada...
gracias por semejante comentario que me jerarquiza másallá de las humildes cartas....por que SI,las semillas gritan!!
besos

mabel casas dijo...

romy

gracias ,tu comentario refresca con agua límpida mi plantalma
trabajo cada día que cuenteo en lograr crecer ...y algo me decís que voy logrando

cariños

mabel casas dijo...

clau

elinicio de tu comentario debería ser el epígrafe del cuento...
"Cuando las personas desaparecen y las historias quedan con la pluma de aliada..."

así sucede y ejemplos tenemos de muy cerca en estas tierras...
gracias por compartir
abrazos

Rodolfo N dijo...

Estupenda relación del destino, de la frustraciones en forma de cartas y de retazos de vida al borde de una alcantarilla.
Cariños y Feliz Navidad

mabel casas dijo...

rodolfo n

gracias por tu percepción y deseos
igual los extiendo a vos
cariños