viernes, 3 de abril de 2009

Precavida




Se alejó sin soltar su vaso de agua. Era imprescindible para ella. Guardaba en él, las noches de lágrimas, los sudores de cópula y los flujos de parto.

Cuando María estaba a punto de pisar su abismo, el vaso la salvaba. Esa pisada, hoy, era uno de esos momentos. La avenida por la que deambulaba yerma, infartó de locura y un auto descontrolado se disparó hacia ella en cobro de presa.

El vaso no se derramó en el impacto; sogas de lágrimas crearon marea, gemidos de orgasmo flotaron su pubis y en un jadeo súbito sobre el auto destrozado, parió otro vaso de agua; reforzando su vida y ahogando su muerte.


10 comentarios:

Horacio Fioriello dijo...

vale por dos, otra vez demostras que siempre hay un escalon superior donde subir tus letras.Esa mujer sabe de lo liquido que es este universo tan sólido en apariencia.

mabel casas dijo...

gracias horacio
por ver siempre más de lo escribo

ella necesitaba precaverse con lo liquido para mantenerse sólida, en el subrealismo de mi trnace escribiente
besos

Demax dijo...

"Cuando María estaba a punto de pisar el abismo, el vaso la salvaba."

Necesita de lo líquido, y al mismo tiempo, lleva ese sólido necesario para contener lo líquido, un ida y vuelta entre los dos estados, una simbiosis llana y pura.

Me gustó !

Muchas gracias por pasarte por mi blog, te agrego a mis links para leerte seguidos.

Saludos,
Dema.-

http://marianodemaria.blogspot.com/

Luciano Doti dijo...

Me encanta, es enigmático; toda mujer es un misterio.

orillas de la cuentera dijo...

demax

me maravilla siempre como un cuento corto, puede derivar las ramas del porqué de sus personajes , en este caso María...
claro que se necesita de lo sólido para contener..

gracias por tu percepción y el ida y vuelta,y tu onclusión de esta orilla de cuetera e tus links, prometo hacer lo mismo en dos gramos de tiempo
cariños

mabel casas dijo...

Luciano

gracias por encantar con estamaría...todos somos un misterio para el otro...
cariños

azpeitia dijo...

Siempre nos salvará lo que somos capaces de guardar en nuestro vaso-alma, donde hemos venido recogiendo uno a uno tos los momentos....un relato llleno de fuerza relativista hacia lo que somos...un beso de azpeitia

Jesus Dominguez dijo...

Puf! me has dejado helado. Un texto precioso contado de una forma sublime.

Un saludo afectuoso. No dudes que volveré a tu espacio.

Jesús Domínguez

mabel casas dijo...

azpeitía

muy cierto, de nosotros depende , cómo podremos salvar los entuertos del camino, depende de cómo guardamos lo sprendido y recogido hasta entonces
gracias por leer tan profundamente
cariños

mabel casas dijo...

Jesús D.

graciaspor tu vuelta de visita y semejante palabra "sublime"
nos seguimos leyendo
cariños