Era una plaza y Defensa. Tres tiempos concibiendo en vistas cuerpos formas.
.Iban. Venían. Cientos de hormigas multiplicadas o las mismas, repitiendo camino humanos cargas. Cargas ya cortadas, diligenciadas hechas madre y caños, baúles pesando curiosidad y misterio, un banco un termo. Pilas apiladas cubriendo veredas estrechas. Colas de espera sin número al mejor postor de llegada. Cuatro de la madrugada y domingo, brillaba el empedrado, algunas sillas, mesas, para soles humedades y sombras se cerraban; algún café con crema todavía un raro bar servía. Temprano con el día abrirían esas colas apiñadas la feria de San Telmo. Y ese ramal del tiempo de artesanos, con ropas, oriundidades y precisos gestos, seguiría laburando en hormiguero.
Los sentados. En rezago, eran otro desvío; otro presente desigual matando luna, algún sorry cargando alientos de botella. Viajes al fin del sur. Nosotros pájaros del zoo sin cristal, ellos eurodólares sin condicionamiento; perdidos sin embargo en la plaza que vestía desparramos y apurados.
La calle, callejón, estrechito, costadero, era el tercer estado real y en retumbe. Fantasmas ungidos en candombe de fiebre amarilla en homenaje, identidades de otro siglo en carne hueso; hoy. Decían hago música existo, extiéndase al resto, oigan; viven aquí en esta mezcla de frutos con alcohol, de hormigas, de extranjeros y latinos, en nocturno cerrado buscando el tesoro perdido del cofre de Pandora; del cuenco afro asiático, y la vasija negociada por la fiesta colombina y feroz.
Un clericó, eso era el cuadrado derivado en Dorrego plaza; frutos dulces, alta graduación y sonoro viento fresco. Yo y vos más extranjeros que la cófrade turista. Quienes éramos? Café con crema invadidos de humo marihuana, un escape a la vida de rutina, olores de inmigrantes ancestrales, o un pedazo salido de algún tango?
Un presente, tres, uniendo lo que fuimos que no somos; pero estamos hasta que seremos o dejemos? O Noche y Julián que por fin reventaron la pared de su jaula de ladrillos y salieron a mezclarse con la gente ese domingo enero diez de un dosmilnueve?
Me quedo con tu mano, regresemos a casa. Nunca más a la pared.



















